Publicado: 24 de Octubre de 2016

Los cambios de temperatura y luz afectan al bienestar psicológico de las personas y provoca casos de depresión estacional que hay que controlar con tratamientos de profesionales.


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Foto: Rafael Santandreu, uno de los mayores expertos en felicidad a nivel mundial

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Las vacaciones, para la gran mayoría de los mortales y afortunados trabajadores, llegaron a su fin hace ya varias semanas, pero el carpetazo final al verano ha llegado esta madrugada. Desde hace unas horas, hemos dicho adiós a la estación estival por excelencia para recibir al otoño, un periodo complicado para las personas con tendencia depresiva.

Conocido clínicamente como trastorno afectivo estacional, la depresión otoñalliga sus causas a los significativos cambios de luz y de temperatura. Por norma general, con la llegada de la tercera estación del año los días nos resultan más cortos, dada la caída de las horas de sol, y la tendencia a encerrarse en casa aumenta radicalmente.

Este síndrome, que afecta sobre todo a personas comprendidas entre los 40 y 60 años, se situa en nuestro país ya que se produce un importante impacto climático entre los meses de septiembre y octubre.

El psicólogo y escritor Rafael Santandreu, uno de los mayores expertos en felicidad a nivel mundial, aclara en Qué.es las claves de un trastorno presente en más de un 15% de la población.

¿Afecta la luz al estado anímico?

En otoño/invierno hay un aumento claro de los problemas emocionales relacionado con un factor químico, seguramente producido por la disminución de la luz solar y otros factores, aunque no se conoce con total seguridad. Por ejemplo, con datos sobre la mesa, en el trastorno bipolar se observa esa tendencia con claridad. Este problema consiste en que las personas oscilan entre la depresión y la euforia. Es algo hereditario y fisiológico y necesita tratamiento con medicamentos. Pues bien, en otoño ellos notan este cambio decadente, mientras que en primavera, por el contrario, les entra euforia.

Dado el buen clima del país, con más horas de sol que el norte de Europa, al producirse mayor contraste del verano al otoño ¿los españoles tienen mayor tendencia a caer en depresión que, por ejemplo, los finlandeses?

No se debe exclusivamente al clima. Se trata de muchos factores que inciden en la depresión y el más importante es la psicoeducación. En Finlandia existe una mayor autoexigencia personal. Por noma general, cuanto más rico es un país más se autoexige su población.

¿Las depresiones "otoñales" pueden desencadenar en una depresión más profunda?

No. En otoño la gente puede empeorar o iniciar una depresión en las personas más vulnerables, pero lo pueden hacer también por circunstancias externas como una separación o un problema en el trabajo. Es un factor más, pero no determina que el trastorno vaya a ser más profundo.

¿Qué se puede hacer para evitar o paliar ese efecto?

Cuidar al máximo nuestro bienestar emocional. Si estás fuerte y feliz, no debe afectar esa oscilación bioquímica que se produce en el interior. Por lo tanto, resulta vital realizar psicohigiene, es decir, afrontar las situaciones de una forma positiva durante todo el año para llegar en forma al mes de octubre.

Hay personas que se quejan continuamente del tiempo (llueve mucho, hace frío...), ¿es negativo?

Por supuesto, el diálogo negativo compartido es perjudicial porque se hace más real. Por eso, es conveniente que cuando un vecino empiece con "qué días más malos, no sale el sol"... no le sigas la corriente... Tú di algo positivo: "Pero si la lluvia es una bendición". Lo que nos decimos es lo que nos afecta, no lo que nos sucede. Eso ya lo decía Epicteto en el siglo I.